A lo largo de estos meses en la
asignatura de “Literatura española, literatura infantil y educación literaria”
he aprendido una serie de conocimientos que me servirán para mi futuro
desempeño de la actividad docente.
Pero antes de explicar dichos conocimientos
quiero reflejar el pensamiento que tenía acerca de la literatura en educación. Mi
experiencia personal, en donde se nos imponía leer una serie de libros, provocó
que no se me desarrollara el gusto por la lectura hasta que no cumplí la
mayoría de edad. Pensaba que los profesores a la hora de elegir un libro de
lectura solo debían observar la edad recomendada que proporcionaban las
editoriales, además, de corregir el análisis del libro (ficha técnica, resumen,
etc.) tras su lectura.
Ahora bien, gracias a esta asignatura
mi postura ante la literatura es totalmente distinta. Lo primero que aprendí
fue en el bloque 1, al conocer la diferencia entre la literatura infantil y la
paraliteraria. Al ser graduada en Magisterio de Ed. Infantil y observar en las
prácticas de este grado que los cuentos empleados son paraliterarios, consideré
que ambos términos eran lo mismo. Pero esta asignatura me saco de mi error, ya
que el objetivo de la literatura infantil es artístico y posee una función
poética. Pero cabe mencionar que, a pesar de que su objetivo no sea un
aprendizaje en concreto, los niños pueden
extraer de los cuentos algunas enseñanzas.
También en este bloque aprendí todos
los aspectos que se deben tener en cuenta (tema, lenguaje, tipografía, etc.) a
la hora de elegir un cuento, ya que como he mencionado antes, pensaba que
únicamente se debía observar la edad recomendada fijada por las editoriales de
cada libro. Este conocimiento es muy
importante, debido a que en la práctica, no puedes usar el mismo tamaño de
letra para alumnos de 1º y 6º de Ed. Primaria ya que se encuentran en distintos
niveles de lectoescritura. Incluso se encuentran en momentos evolutivos
totalmente diferentes, y esto debe estar muy presente a la hora de seleccionar
un libro de lectura.
En cuanto al bloque 2, consideraba
que los cuentos folclóricos, los cuentos tradicionales, tenían como intención
enseñar una moraleja. Pero esto no es del todo cierto, ya que dichos cuentos
tenían una intención lúdica. Dicha intención es muy importante, debido a que
tras mi experiencia en el mundo educativo, la mejor forma de aprender es
jugando. Por ello, los profesores de Ed. Primaria deberían de utilizar estos
textos en sus clases.
Además, los textos se transmitían de
forma oral por lo que algunas personas recopilaron los relatos, manteniéndose
fieles a la narración original, mientras que otros decidieron realizar
adaptaciones, por lo que nos podemos encontrar diferentes versiones de un mismo
cuento. Me resulta bastante interesante mostrarles a los alumnos las distintas
versiones de un cuento para que así, intenten averiguar cuál era la filosofía
de la época de cada versión.
En lo referente al bloque 3, la
historia española esta llena de obras y autores magníficos que pueden ayudar a
los alumnos a desarrollarse de forma integral. Y para ello, se puede llevar a
cabo proyectos, talleres o semanas literarias. Pero bajo mi punto de vista, la
mejor forma de trabajar una época, obra o autor de la literatura española es la
semana literaria. Este recurso permite a los alumnos empaparse de lleno en el
tema, además de permitir actividades conjuntas entre los diferentes cursos lo
que provocará un aprendizaje alumno-alumno. Además, permite el aprendizaje
multidisciplinar, relacionando el tema elegido con otras materias.
En cuanto al bloque 4, cabe mencionar
que una vez que el maestro elige un libro de lectura para sus alumnos, no acaba
aquí su tarea. Es imprescindible que el profesor guie a los alumnos en la
lectura, para garantizar la reflexión de lo leído, además de la motivación para
seguir leyendo. Ya que, si únicamente se limitan a mandar leer el libro, los
alumnos no sentirán interés por el libro y por consiguiente no desarrollarán un
gusto hacia la lectura. Porque la lectura permite al niño viajar a otros
mundos, le permite desarrollar su creatividad. Además, no se debe de considerar
a la lectura únicamente como una actividad académica, sino también, como
actividad de ocio.
Y por último del bloque 5, he
aprendido que se debe erradicar de las aulas el termino “redacción”, ya que
limita en gran medida todas las posibilidades de creación literaria que existe.
Además, el profesor debe de servir de ejemplo para sus alumnos, por ello, ellos
tienen que ser los primeros en realizar creaciones literarias para que así, los
alumnos les sigan. También quiero mencionar que dichas creaciones no se deben
de limitar únicamente a un género literario, ya que se dispone de multitud de
estrategias para realizar creaciones de los tres géneros.
Por lo tanto, tras mi experiencia personal en educación y lo aprendido en esta asignatura, cabe mencionar la importancia de eliminar la forma actual de trabajar la literatura, ya que no se están explotando todas las posibilidades que ella conlleva. Por ello, el día que me encuentre al frente de un aula de Ed. Primaria, llevaré a cabo todo lo aprendido en la asignatura y recopilado en este artículo.
Está bien. Un poco sintético tanto en contenidos como en reflexiones.
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