La caligrafía es una proyección de la grafomotricidad, es decir, cuando los niños son capaces de realizar trazos de forma adecuada, la escritura debe entrenarse con la intención de alcanzar dos objetivos: desarrollar una legibilidad y claridad de la escritura. Por tanto, en el aula, los profesores deben garantizar que todos los alumnos consigan desarrollar una grafomotricidad idónea para comenzar con dicho entrenamiento de la lectura. A continuación, plantearé una posible vía de trabajo que un profesor de Ed. Primaria puede llevar a cabo en el aula con un niño de 2º de Ed. Primaria y que presenta mala letra, es decir, con errores en el trazado y menos evolucionada que el resto de sus compañeros. Para comenzar la actividad el profesor/a debe averiguar los posibles intereses del alumno, para utilizarlos como elemento motivador. En este caso, al alumno le gustan las adivinanzas y los enigmas. Por ello, el profesor/a creará una plantilla a través de mclibre.org . Esta página...